Enrédate


Campamento del Nula. La experiencia.

miércoles, 24 de octubre de 2012 | Hay 0 comentarios

Siguiendo la profundización del tema que nos ha acompañado este año: “Atrévete a vivir la Alegría del Evangelio”, dimos inicio al primer campamento, misionero de este año. Tuvimos la oportunidad de acompañar a 4 comunidades de Bramón en el Estado Táchira-Venezuela. La invitación de estos días fue a vivir la experiencia de comunidad (oración, vida fraterna, reflexión y temas formativos). Y de misión: acompañamiento a las personas desde visitas a los hogares, encuentros como CEBs, formación en valores y espacios recreativos.

 

Es así como desde el día 15 de agosto hasta el 25 del mismo mes, estuvimos 33 jóvenes de diferentes ciudades de Venezuela: Caracas, Barinitas, Barquisimeto viviendo esta nueva experiencia de hacer comunidad al estilo dominicano y predicar desde los valores que movieron a Santo Domingo de Guzmán. Nos organizamos en comunidades de vida para salir a la misión en los sectores: Baritalia, La Vega, Sabanas y cruces y Caño de agua. Estas pequeñas comunidades de vida permitieron crear relaciones más profundas y fraternas entre los jóvenes y desde aquí se pudo dar un tono más agradable y rico a la comunidad grande que conformamos los 33.

 

Cada mañana comenzábamos poniéndonos en presencia de Dios con nuestro espacio de oración personal y comunitaria. También teníamos algunos encuentros formativos para luego salir a la comunidad donde nos correspondía la misión: Visita y bendición a los hogares, actividades formativas y recreativas con niños, adolescentes, jóvenes y adultos… todo con el fin de ir fortaleciendo la comunidad en cada uno de los sectores. Por la tarde nos encontrábamos nuevamente la gran comunidad donde compartíamos la vivencia del día a la luz de la Palabra y la fraternidad.

 

Les compartimos algunas de las experiencias que los jóvenes de la RPJV han escrito sobre estos días de misión.

 

Comunidad que da vida
El vivir en comunidad, es una experiencia gratificante, especial e incomparable que nos enseña a ser mejores personas con los que nos rodean y de igual manera a mirarlos desde más cerca y poder sentir también su dolor. A compenetrarnos más con nosotros mismo y a saber que podemos aportar a la vida mucho más de lo que creemos. A saber que Dios es el principal motor y líder de esa Comunidad, que es Él quien nos impulsa para servir con cariño y amor llevando su Palabra a todos, y así vivir de verdad la “Alegría del Evangelio”.


Le doy gracias a Dios por darme la oportunidad de pertenecer a la gran Comunidad Antorcha. Una comunidad acogedora servicial y llena de mucha alegría. En donde los miembros somos “Jóvenes Misioneros” comprometidos y servidores, que vamos de la mano de Dios, entregando la vida al prójimo y brindando nuestra alegría a quien la necesite.
Pido a Dios que me de fuerzas para poder seguir adelante aportando mi granito de arena para así poder seguir dando vida en esta comunidad que nos enseña e ser verdaderos jóvenes anunciadores de la Palabra.
 

Reny Villegas
Comunidad antorchas barquisimeto

“Atrévete a vivir la alegría del evangelio”
Fue muy buena la experiencia que viví en el campamento; aunque es la primera vez que participo me sirvió de mucho el compartir estos diez días con otros jóvenes que no conocía pero que sin embargo poco a poco les fui conociendo y tomándoles un gran aprecio a todos.


Me gustó la comunidad que visitamos porque las personas que habitan allí fueron muy buenas al momento de recibirnos, dejándonos entrar en sus hogares y escuchar atentos nuestro mensaje como misioneros y la Palabra de Dios.


También hubo personas que ofrecieron sus humildes hogares para que nosotros realizáramos las actividades con grupos de todas las edades. ¡Es sorprendente¡ como las personas son tan creyentes de Dios… Pero también encontramos en el camino a personas que no nos abrieron las puertas, sin embargo esto no fue motivo para detenernos en nuestras visitas.

 

Mi comunidad de vida la conformamos Irma, Charli, Neyli, Rusveli, Esleider, Yohana y la hermana Belén, fue una comunidad de vida muy buena, siempre estábamos unidos, ayudándonos sin ninguna diferencia entre unos y otros. En todo momento sentí que Dios estaba conmigo poniéndome nuevos retos que fui capaz de cumplir. Aprendí mucho más de Dios por medio de la oración diaria y las conversaciones que tuve con El.


Le doy gracias por permitirme vivir esta experiencia. Y me gustaría volverla a vivir…

Yoneida Hernández
Comunidad Antorchas Caracas

Atrévete a trasmitir la alegría del evangelio
La experiencia vivida en el campamento Táchira 2012, sobrepasó nuestras expectativas, ya que fue una vivencia totalmente nueva, cada uno de nosotros puso su granito de arena. Esa característica que nos diferencia a cada uno y que nos permitió crear una buena comunidad.

 

Así como en una carpintería, desde que llegamos hicimos el papel de herramientas donde el carpintero era DIOS, nos pusimos en disposición para que actuara por medio de nosotros; y fue así como el objetivo plasmado desde un principio fue alcanzado, logrando llevar La Alegría del Evangelio a cada una de las comunidades (La vega, Baritalia, Caño de agua, Sabana y cruces). Sembrando en cada familia la esencia que nos caracteriza como jóvenes cristianos.

 

Obviamente que para lograr transmitir esto fue muy importante una previa preparación, la cual nos permitió alcanzar el buen vivir dentro de nuestra pequeña comunidad, para q así llenos de alegría, el Evangelio llegara a esas familias; fue algo así como cuando empiezas a llenar un vaso de agua que se llena poco a poco hasta rebosar y expandirse a su alrededor tan preciado líquido.

 

Cada día fue una experiencia totalmente inspiradora, puesto que la oración nos llevaba día a día a ese encuentro con DIOS, el cual llenaba de energía, amor y alegría cada mañana.

 

Recordemos todos que somos un grupo de jóvenes totalmente diferentes, caracterizados por la alegría en Cristo que nos fortalece, llenos del Espíritu Santo somos capaces de sobre pasar cualquier obstáculo que se nos presente en nuestro camino; tenemos el motor que nos impulsa cada día a alcanzar nuestras metas, ese motor no es otro que Cristo Jesús; el amigo, el consejero, el buen pastor. Les invitamos seguir construyendo día a día con testimonio de Vida el Reino de DIOS.

Grupo Santo Domingo de Guzmán
Barinitas


Atrévete a descubrir algo nuevo

Primero que nada quiero agradecerle a Dios por permitirme participar de este campamento misionero “atrévete a vivir la alegría del evangelio”.


Cada día que pasaba junto a mis compañeros y el compartir con ellos nuevas experiencias, me ayudó a reflexionar con sinceridad sobre mí misma; pues hay muchas cosas que no había podido notar y en este tiempo pude verlas con claridad.
Cada día que salíamos a visitar a la comunidad de La Vega, veía la humildad y sencillez que mostraba la gente. Me llamó mucho la atención la casa de la señora María, donde sentí esa luz que lleva dentro, ella nos trató muy bien y nos animaba a seguir predicando la Palabra y llevando bendiciones a los hogares que lo necesitaban.


Otra vivencia que me llegó al corazón fue el poder ayudar y trabajar con los niños y niñas de la comunidad, sentir su alegría que me la transmitían y junto con esto, el compartir con mi comunidad de vida.


Me siento feliz de pertenecer a este grupo juvenil “Antorchas” que me ha ayudado a dar un gran paso, el despojarme de lo que me hace daño. He tardado en darme cuenta, pero si una persona no se quiere y no confía en si misma; en pocas palabras esta desconfiando de nuestro Señor.


Esta experiencia y entre otras que viví en el campamento nunca la olvidaré porque aprendí a confiar más en mí y siempre ser positiva dejando todo en manos del Señor porque el tiempo de Dios es perfecto. Te agradezco Señor por un día más de vida y por darme la oportunidad de vivir esta experiencia.
 

Brisneily Alvarado
Comunidad Antorchas Caracas

Vivir en comunidad
Hoy quiero compartir con ustedes la experiencia que viví, en un lugar muy bonito. En el pueblo de Bramón, Estado Táchira-Venezuela. Allí aprendí muchas cosas y hoy día doy gracias al Señor por permitirme contar esta experiencia.


El campamento misionero “Atrévete a vivir la alegría del evangelio” fue para mí, una escuela donde me enseñaron a vivir en comunidad. Todos juntos poníamos de nuestra parte para ayudar, tanto en nuestra comunidad de vida, como en la comunidad que nos correspondía visitar en el pueblo.


En este campamento fueron muchas las reflexiones que tuve, ya que a través de las oraciones y los temas formativos que daban día tras día fueron de mucha ayuda, cabe destacar que el poyo de las Hermanas Dominicas fue el instrumento ideal para fiarme y acercarme más a Dios.


También el apoyo, la confianza y la unión que recibir de mi comunidad de vida fue de mucha ayuda, ya que unidos pudimos llevar alegría a cada casa que visitábamos en la comunidad de Caño de agua. Allí no solamente fuimos a enseñar sino que también ellos nos enseñarán su manera de ver la vida, y con la humildad, confianza y sinceridad que nos trataron pude ver que en cada familia siempre la presencia de Dios.
 

Alexandra
Comunidad Antorchas Barquisimeto

Mucho más de lo que esperaba

Esta experiencia vivida en el campamento Nula 2012, sobrepasó mis expectativas ya que sentí que puse todo de mi parte para poder cumplir la meta propuesta, claro que para poder lograr dicha meta, Dios fue el centro de nuestras vidas, porque él le da sentido a la comunidad que se reúne entorno a su Palabra.


Viví la experiencia de encuentro con la Palabra de Dios y ésta me llenó de sentido y de ganas de trabajar por su Reino.

 

Esta experiencia me motivó a vivir en comunidad ya que he descubierto que viviendo en comunidad es posible anunciar la Buena Noticia y que ésta se hace vida con nuestros hermanos.

 

Por eso te invito a que le busques, le conozcas y le sigas, deja que sea Él, quien conduzca tu vida para que seamos jóvenes que marquemos la diferencia con nuestro testimonio de vida.

 

Anímate yo le busque, le conocí y tengo muchos deseos de seguirle.

Irma Albarrán
Comunidad Antorchas Barinitas

Aprendiendo
Doy Gracias a Dios Padre por haberme dado la oportunidad de vivir esta experiencia tan bonita. Fue muy bonito sentir el cariño y la acogida de las personas tan humildes que ofrecieron lo mejor de sí para que estuviésemos bien.

 

Ha sido una gran riqueza el que todos juntos como amigos-comunidad nos apoyáramos mutuamente y aportáramos nuestras ideas, reconociendo también en algún momento nuestras pequeñas fallas. Sentir que no estábamos bien cuando nuestra comunidad se tenía que dividir a las visitas, el que cada día nos uníamos más como grupo y disfrutar las experiencias vividas durante el día. Gracias a todos los que hicimos comunidad en esos días y especialmente a mi comunidad de vida: Arianny, Nelvis, Neyli. Todos nos identificamos en el trabajar con los pequeños.


Las actividades con los niños nos ayudaron mucho para ver las cosas de una manera distinta. Al observar que los más pequeños se forman en valores y ver el respeto que nos daban y sobre todo darnos cuenta que desde tan pequeños son niños trabajadores humildes y que quieren vivir junto al reino de Dios.


Estoy muy agradecida porque esta experiencia me deja como reto seguir en este camino tan bonito que me llena de vida y me hace crecer cada día más.

Dioana Santiago
Comunidad Antorchas Barquisimeto


La propuesta del campamento era: Atrévete a vivir el Evangelio desde la Comunidad, la Compasión y la Predicación Dominicana. Comenzábamos cada mañana con un espacio de oración personal y comunitaria, seguido del compartir de los quehaceres del hogar y más tarde algunos temas formativos. Luego salíamos a la misión por cada uno de los sectores de Sirirí; este espacio era uno de los momentos más bonitos puesto que se visitaban las casas de las familias de la comunidad y otras más lejanas. En estas visitas pudimos conocer la realidad de las personas que teniendo poco o mucho en cuanto a lo material, mostraron su calidad de persona desde la acogida que ofrecían, el compartir un poco su vida y sus necesidades, enriqueciendo así la vida de nosotros como comunidad misionera. Tuvimos la oportunidad de profundizar algunos temas desde los que se nos invitaba a vivir escuchando, contemplando, sintiendo y acercarnos al otro como alimento y fortaleza.


Las actividades que realizamos durante la misión fueron variadas y enriquecedoras.: Actividades formativas y recreativas con niños y adolescentes de 4 a 12 años. Actividades con jóvenes entre 13 y 21 años que se prepararon para confirmar su fe en Jesús de Nazaret, fortalecida desde el trabajo en grupo y atraídos por Él. Asimismo se abrió un espacio para el trabajo con padres y familias en general con el fin de celebrar la Palabra de Dios y compartir la vida como comunidad cristiana con el deseo de que la misma permanezca.


Jesús se nos sigue regalando, por ello cada día estamos invitados a celebrar la vida desde lo más pequeño, en las realidades más duras, en los momentos de mayor alegría. Él está allí mostrándonos su rostro, llamándonos a construir Reino y dándonos la certeza de que sí tenemos recompensa y esa es la felicidad que va llegando poco a poco cuando permitimos en nosotros un espacio para el otro.


¡Gracias Señor por este regalo!


Geraldin Juárez
Comunidad Antorchas Barquisimeto


Agradecido
Primero quiero agradecerle a Dios por darme nuevamente la oportunidad de vivir otra experiencia tan increíble como lo fue el Campamento Misión Nula _ Siriri 2012. En donde cada uno de los jóvenes que fuimos parte de ella como Misioneros obtuvimos un gran aprendizaje.


A mí en particular me enseñó a ver la vida de otra manera, a saber que lo que importa no es qué oportunidades o comodidades tenga el lugar donde vamos, sino el servicio que como joven misionero voy a prestar. También el saber aprender a compenetrarme más como integrante de grupo y de comunidad con el resto de mis compañeros.


Pero el haber trabajado con los jóvenes de Confirmación fue lo que más me gustó, porque con ellos viví varios días donde cada uno me enseñó algo en particular y juntos mostraron las ganas de seguir adelante como grupo integrándose también a su comunidad.


Esta gran experiencia me despierta las ganas de seguir adelante ayudando y entregando mi vida a los demás. Gracias Señor por este bonito regalo.

Renny Villegas
Comunidad Antorchas Barqusimeto

 


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